jueves, 7 de mayo de 2009

sin título

¿Por qué me miras así?
¿Acaso yo te pedí quererte tanto?
¿Por qué entrecierras los ojos así?
Esos ojitos marrones que nada tienen de particular, pero que me encanta mirar.
Estás sentado ahí, lejos. Yo te miro o te imagino o te deseo o te percibo y escribo escribo en mi cuaderno que es verde y tiene más páginas en blanco que escritas.
Y tú estás sentado o echado o parado, yo no sé, porque ya no te veo. Te has ido y no te veo, no sé dónde estás hablando, callando, cantando o sonriendo.
Yo estoy sonriendo. Y canto, pero en mi cabeza.
Donde estás tú y de donde no te puedes ir.
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