jueves, 9 de octubre de 2014

(Des)

He olvidado tu cara.
No tus manos ni tus ojos ni tus labios.
Solo tu cara.

He olvidado cómo luces.

Cuando nos crucemos en la calle,
-desconocidos aún-
no te reconoceré.

He olvidado tu cara.
No sé quién eres,
no sé tu nombre.

No reconozco tu voz.

Te busco día a día.
Te busco en mis sueños
y te llamo.

Te invoco.

Te nombro todos los días
y te sé de memoria,
te conozco al pie de la letra.

Pero, cuando nos crucemos en la calle,
-desconocidos para siempre-
no te reconoceré.


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