Nos sentamos en una banca
para ver pasar los carros.
Iba a preguntarte:
¿por qué me quieres?
Pero recordé,
no sabía si me querías.
Entonces callé.
Luego, salí de mi cuerpo
y nos vi sentados ahí
pensando lo mismo
y callando lo mismo.
Puse mi cabeza en tu hombro,
sonreímos
y todo terminó.
viernes, 19 de julio de 2013
jueves, 11 de julio de 2013
Una rama
¿Quién escribió
sus últimas líneas
en drogas?
No fui yo
pues sigo aquí
eterna.
El sol seguirá saliendo
y poniéndose
y saliendo
y poniéndose
ocultándose
cayendo.
Las noches serán
cada vez más largas
cada vez más cortas
cada vez más
ridícula
mente
insuficientes.
Y yo
escribiré mis
penúltimas líneas
tan sobria
y tan sola
en esta rama
esta historia.
Fin.
sus últimas líneas
en drogas?
No fui yo
pues sigo aquí
eterna.
El sol seguirá saliendo
y poniéndose
y saliendo
y poniéndose
ocultándose
cayendo.
Las noches serán
cada vez más largas
cada vez más cortas
cada vez más
ridícula
mente
insuficientes.
Y yo
escribiré mis
penúltimas líneas
tan sobria
y tan sola
en esta rama
esta historia.
Fin.
lunes, 25 de marzo de 2013
365x3
Tres
cientos
sesenta y cinco
días
por tres.
Añádele uno más
o mil.
Añádele decenas de lunas
o cien.
Miles de estrellas
que no pudimos ver
sobre nuestras cabezas.
Y se fueron.
Desaparecieron
millones de años luz atrás.
"¿Cuántas más vendrán?",
se preguntó Tarcila
mientras te miraba
a los ojos.
Tú no sabías
qué pasaba
por su cabeza,
pero sonreíste:
por la tuya
pasaba
lo mismo.
cientos
sesenta y cinco
días
por tres.
Añádele uno más
o mil.
Añádele decenas de lunas
o cien.
Miles de estrellas
que no pudimos ver
sobre nuestras cabezas.
Y se fueron.
Desaparecieron
millones de años luz atrás.
"¿Cuántas más vendrán?",
se preguntó Tarcila
mientras te miraba
a los ojos.
Tú no sabías
qué pasaba
por su cabeza,
pero sonreíste:
por la tuya
pasaba
lo mismo.
jueves, 25 de octubre de 2012
Nos están encerrando.
Gigantes crecen
a nuestro alrededor.
Y nosotros
vamos quedándonos
a oscuras.
La sombra
se ha hecho mayor.
El sol
llega a mi patio
por solo unos minutos.
La luna
no se asoma ya.
¿Y tú?
Tanto han crecido ya
los gigantes
que no me encuentras
debajo de su brazo.
No siento más tu olor
ni escucho tu voz
ni tu risa.
Solo veo la oscuridad
del encierro
y la soledad.
Hace tanto
que no veo una estrella
ni una flor
un árbol
un ave.
Los gigantes se agachan sobre mí
y yo me hago
más pequeña cada vez.
Guardo tu recuerdo
donde nadie pueda encontrarlo
-ni yo al volver-
apago mis ojos
jueves, 18 de octubre de 2012
Casa
en la mañana
del derrumbe?
La casa no estaba
ordenada.
Estaba vacía
de gente,
de risas,
del amor
que antes
se había visto
ahí dentro.
La casa no estaba
ordenada.
Estaba llena
de polvo,
de hollín
y de olvido.
¿Viste mi casa
el día del derrumbe?
Yo sí.
Me quedé parada
ahí, en esa esquina
desde donde
ya antes
la había observado
enorme,
blanquísima,
eterna.
Y ese día,
el del derrumbe
la eternidad
llegó a su fin.
jueves, 11 de octubre de 2012
sosáieti
Querían mejorar lo inmejorable
defender lo indefendible.
Nadie entendía nada, es verdad.
Todos nos preguntábamos ¿por qué?
Entonces las personas hablaban
y decían lo que creían
y decían lo que querían
y decían lo que anhelaban
creían querían anhelaban
creían que querían que anhelaban
y al final nadie hizo caso
porque a nadie
le importaba lo que el otro
creía
quería
anhelaba
Cerraron ojos, labios y oídos.
Y se durmieron en los otros.
jueves, 4 de octubre de 2012
La luna
Dices que tienes que
observar
y conversar
Y yo me pregunto aquí sola
¿Con quién hablaré yo? ¿A
quién observaré?
Si mi voz y mis ojos se
han gastado
y así todavía existieran,
no tienen a quién mirar
porque no hay nada
alrededor.
No hay nadie.
Mis brazos, que siguen
fuertes
no tienen a quién abrazar.
Mis labios, que se están
secando
no tienen a quién besar.
Mis oídos ya no oyen,
pues no hay música ya
y mis pies no quieren
andar.
Aunque mi cerebro les dice
“huyan, váyanse lejos de aquí”
ellos no le hacen caso.
Entonces mi cerebro quiere
llorar
pero mis ojos ya no tienen
lágrimas.
Entonces mi cerebro quiere
gritar
pero mi garganta ya no
tiene voz.
Entonces mi cerebro quiere
golpear
pero en mis brazos se
forma el abrazo.
Dices que tienes que
observar
y conversar
Y yo me pregunto aquí sola
¿Cómo te hablaré? ¿Cuándo
te veré?
Etiquetas:
cerebro,
clase,
cositas de amor
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