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jueves, 15 de octubre de 2015

Morar

Hace diez millones de noches
que no duermo.
Vives en mi cabeza,
robas mi sueño.
Vives
en el tic tac del reloj,
en los ruidos de la calle
desierta,
en el sonido de las gotas
del caño de la cocina
que cuando te fuiste
dejó de funcionar.

Esta casa inmensa
solo alberga tu recuerdo
y mi fantasma.
Acechamos los pasillos,
arrastramos las cadenas,
caemos al abismo
del olvido,
de la pena.

jueves, 20 de agosto de 2015

Sin título

O le falta al Amor conocimiento
o le sobra crueldad 
 (...)¿quién ordena
el terrible dolor que adoro y siento?
(Cervantes)

Te irás una vez más
y yo quedaré en la calle, vacío
mi pecho; mi nombre, Soledad. 

El mundo seguirá
apretando su odio contra mí. Y mis
brazos, vacíos; sin risa el rostro;
distante el pasado,
pisándome la frente, el futuro
golpeando mis entrañas, el hoy.

No voltearé hacia ti.
No encontraré recuerdos, no esperaré
tu mano acariciando mi piel.

Preguntaré, en cambio,
qué camino me sacará del limbo,
del vacío. Preguntaré
cuál de estos caminos
será el que finalmente me lleve
y me arranque de la verdad.

jueves, 30 de julio de 2015

No

No seré yo
lo primero que veas al despertar,
ni mi cuerpo
lo que te mantenga caliente en las frías
noches de este invierno.

No será mi recuerdo
lo que te persiga en sueños,
ni la ilusión
la que construya tu futuro,
ni mi llanto
lo que consueles cuando caiga
de muy alto.

No será el silencio
lo que disfrutes a mi lado,
mi canto
el susurro en tu oído,
mis labios
zumbando en tu cuello.

No seré yo
ni serás tú
lo que veamos al alzar los ojos
hacia el espejo.
No estará mi sombra
pisándote los talones
cuando quieras huir
del mundo.

Detrás de las esquinas
solo hallarás aire
vacío y nostalgia,
pues no habrá
sorpresas esperándote.

No conocerás el universo conmigo
ni vivirás nada nuevo a mi lado
ni imaginarás ciudades a medida.

Los sueños, los días, los dolores de cabeza
no serán compartidos.
Las risas, los llantos, los golpes,
los gritos,
el odio, el amor.

No seré yo, no seremos tú
lo primero que veas
al despertar
ni lo último que pensemos
al ir a dormir.

jueves, 18 de junio de 2015

infierno

El ángel ha venido otra vez.
"Por fin", pienso.
"Llegó la hora de irme".
Pero no:
el ángel ha venido
para burlarse de mí.

No podré seguir sus pasos,
no ha dejado huella;
solo el insoportable eco
de su voz.
El trágico recuerdo
de su risa.

Será la eterna espera
la que me mantenga viva,
la ilusión maligna
del mañana.

De nuevo vendrá el ángel,
yo respiraré
solo para que su risa
-esa mueca retorcida-
 me enseñe la verdad.

jueves, 9 de abril de 2015

No apagues la luz

Te recordaré cada séptimo día.
Las caminatas
y las olas reventando salvajes
contra las piedras.

Recordaré el sol
brillando a nuestra derecha
y ausente a la izquierda
como adivinando la despedida
y llorando de antemano.

Pensaré en ti
y en tu risa
tus manos
y tu invierno,
el abrazo roto
y las promesas
que jamás serán.

Te recordaré al nacer el sol
cada séptimo día.
El alba anunciará tu regreso fugaz.
Para el ocaso
tu imagen ya se habrá ido.

jueves, 26 de marzo de 2015

Tu voz

escucharé tu voz
aunque me muera.
esa voz de tiempo pasado,
de puesta de sol.

escucharé tu voz
aunque la vida
se haya ido de mi cuerpo
y yazga yo en el ocaso.

será tu voz la que suene
cuando todos se hayan ido
y quede yo
con mi ropa de fiesta.

serán tus palabras
las que el viento me traiga
cuando las lágrimas
se hayan secado.

tu voz y tu recuerdo
invadirán el presente
y no habrá reclamo
que los borre.

el infierno
o el pasado
o el invierno
volverán contigo.

y no tendré más ya
nada que oír
excepto
tu voz.

jueves, 28 de agosto de 2014

Lluvia

Llovió.
En su mente
en su alma
en sus ojos
en su piel.

Llovió
pero no
por cuarenta días
y cuarenta noches.

Llovió para siempre
una eternidad.

Llovió
y la lluvia
llegó a todos los rincones
de su vida

inundó el presente
el futuro
y el ayer.

Todo lo manchó

-escampó-
solo en una idea, en
un deseo.

porque,
en realidad,
llovió:
no paró.

jueves, 24 de julio de 2014

Ajeno

Ajeno.

¿de quién eran esos ojos
que la miraban de lejos?

¿de quién esa sonrisa,
esos brazos,
esa alma
que llenaba la habitación?

su voz se había vuelto
como un eco distante
y hablaba un idioma
que ella no podía reconocer.

Ajeno.

¿quién eres?
¿de dónde has venido?
sintió que había viajado
de mucho tiempo atrás,
cargando consigo
el recuerdo de un amor
que se aferraba de las garras
al techo
a las paredes
a las ventanas


vino del pasado
donde solo había olvido

Ajeno.

nunca supo
que jamás le perteneció.

viernes, 9 de mayo de 2014

Tristeza

Era tristeza.
Como el arreglo de flores
que alguien olvidó quitar de una plaza
y yace muerto bajo la estatua del conquistador.
Como un amor terminado
de un solo lado
y de otro lado infinito.
Como un cielo morado
en una tarde de invierno.

Era tristeza pura
como una risa sin eco
como un charco de agua
en medio de un parque sin niños.
Como tus manos
en mi mente en mi cuerpo.
Como esos árboles que decoran avenidas concurridas
llenos de hollín y de olvido
faltos de agua, de amor.

Era tristeza
como un hueco en el pecho
como las conversaciones imaginarias
que ya sabía de memoria.

Era tristeza
era dolor
era olvido
era,
quizás
tu voz.

viernes, 19 de julio de 2013

Autos

Nos sentamos en una banca
para ver pasar los carros.
Iba a preguntarte:
¿por qué me quieres?
Pero recordé,
no sabía si me querías.
Entonces callé.

Luego, salí de mi cuerpo
y nos vi sentados ahí
pensando lo mismo
y callando lo mismo.
Puse mi cabeza en tu hombro,
sonreímos
y todo terminó.