viernes, 15 de octubre de 2010

Te espero (primavera 0)

Te vi de niño en un ómnibus. Tus dos manitas se agarraban fuerte del asiento -tú estabas de pie- intentando no caer en las curvas. Tus ojos querían verlo todo. Y todo lo veían, y todo lo llenaban de amor.
Te enamoraste en ese ómnibus, pero no de mí. Te enamoraste de alguien más y la admiraste y la quisiste mucho y deseaste, de alguna manera, ser ella. Yo, muy a mi manera, deseé ser tú algún día. Practiqué tu mirada y tu sonrisa tan pura. Ensayé tus manos y tus pies. Repasé cada gesto, cada movimiento y no logré ser tú. No logré que me miraras.
Ese instante, miles de años atrás, no significó nada para ti, no me extrañaste al día siguiente, no pensaste más en mí. Yo, en cambio, esperé a que creciéramos y nos encontráramos; te esperé pacientemente y hoy estamos aquí: dos completos desconocidos.
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