jueves, 7 de agosto de 2014

olutít nis (setna led)

y cuando llegó al fondo
lo tocó con ambas manos:
lo reconoció
por todos sus rincones,
lo conoció bien.

fue a las partes más oscuras
más lúgubres,
más tenebrosas
y fue feliz allí.

supo sonreír
aún cuando tuvo miedo.
y saberse viva
incluso cuando dejó de respirar.

cuando aprendió -aprehendió-
ese mundo más allá de la vida
volvió a la superficie
más viva que antes.

volvió impulsándose
con su canto
sin ayuda
ni compañía.

volvió plena,
lista para seguir viajando
y explorando los espacios
de aquí y de allá.
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